Historia

La historia de estas tierras tiene su origen, como toda la región, en la merced recibida por el Capitán Tristán de Tejeda, en el año 1585.
El Valle fue ocupado intensivamente por las comunidades aborígenes a partir del año 1000 D.C., cuando sus estrategias de subsistencia se orientaron hacia la producción de alimentos por medio de la agricultura.

La gran importancia del patrimonio local fue puesta en evidencia en los años 80 cuando el equipo de investigación de la U.N.C. dirigido por el Dr. Eduardo Berberián, dio a conocer las primeras evidencias concretas del tipo de vivienda correspondiente a las comunidades productoras de alimentos, la "casa pozo" o vivienda semi subterránea.

La localidad de Potrero de Garay tomó su denominación de una estancia establecida en el lugar, probablemente en tiempos próximos a la fundación de la ciudad de Córdoba de la Nueva Andalucía. En este sentido, los materiales arqueológicos recuperados en el casco de esta antigua estancia resultaron reveladores al permitirnos hablar de una ocupación prácticamente ininterrumpida a partir de los primeros repartos de tierras y aborígenes por los conquistadores españoles en diciembre de 1573.

Construcción del Dique Los Molinos

El Dique Los Molinos (eslabón fundamental del Complejo Hidroeléctrico Los Molinos), es una represa que forma el segundo embalse de agua más grande de la provincia de Córdoba, Argentina, después del Embalse Río III, y es el octavo dique construido en la provincia, en términos cronológicos.  Está ubicado en el centro oeste de dicha provincia, en el sector sur del Departamento Santa María, pedanía Potrero de Garay, en el Valle de Paravachasca. Se encuentra a 769 msnm, y cercano a las localidades de Los Molinos, Alta Gracia, Villa General Belgrano, Los Reartes y Potrero de Garay. 
El dique es una estructura de hormigón de tipo arco-gravedad, de 60 m de altura desde sus cimientos y 240 m de largo de coronación.
Su construcción se inició en 1949 sobre las bases del proyecto del Ingeniero Fitz Simon y su inauguración fue en octubre de 1953. El objetivo básico de la misma es regular el caudal del río y producir electricidad.
El complejo está conformado por dos represas consecutivas: Los Molinos y Compensador La Quintana, más dos centrales hidroeléctricas: Los Molinos I y Los Molinos II, además de sus respectivas construcciones anexas como chimeneas de equilibrio, tuberías para transporte del agua a presión, estaciones de transformación, etc. Todo el complejo genera 56 Mw de potencia. Esto lo posiciona en segundo lugar como productor de hidroelectricidad en la provincia. La energía producida en las turbinas, es elevada a 138 Kv en los transformadores, y mediante una red de alta tensión, se suma a la energía generada por las centrales Reolín y La Viña, para su distribución a través del Sistema Interconectado de la Región Central de Argentina.